JUSTIFICACIÓN
Iberismo. Las relaciones entre España y Portugal. Historia y
tiempo actual
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Desde la Edad Media han sido muchos y diversos los proyectos de reunificación política de la península. En el siglo XVI, la idea de un estado ibérico parecía haberse concretado definitivamente en el marco de una monarquía plural respetuosa con la identidad de cada una de sus partes constitutivas. A mediados del XVII, el giro centralista del gobierno castellano y los avatares de la política europea y colonial condujeron a la segregación de Portugal tras un proceso traumático que acabó convirtiendo a ambos países en vecinos forzados y poco conciliables. La frontera se constituyó en una raya casi infranqueable que separaba y empobrecía a las comunidades que la padecían en sus dos lados. La historia de la Extremadura española y del Alentejo portugués ha estado condicionada desde entonces por el desencuentro entre sus respectivos gobiernos centrales, afectando negativamente a su desarrollo económico y social. En la época contemporánea, las políticas de reunificación no han tenido consistencia, convirtiendo al Iberismo en un proyecto inconcebido más que frustrado, para extrañeza de una comunidad internacional que nunca ha conseguido entender cómo dos pueblos con una raíz cultural tan semejante eran tan reticentes ante las empresas comunes. En los últimos años, con el ingreso de los países ibéricos en la Unión Europea y la práctica desaparición de la frontera política, aunque aún subsisten ciertas fronteras mentales, sería útil retomar el debate sobre el Iberismo y dilucidar su sentido en estos tiempos de globalización.
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