SALVADOR HERNÁNDEZ GONZÁLEZ  

Licenciado en Geografía e Historia, sección de Historia del Arte, por la Universidad de Sevilla. Interesado por el campo de la historia local en Andalucía Occidental y la Baja Extremadura, con especial atención por el patrimonio artístico y la religiosidad popular. En esta línea cuenta con el libro sobre Nuestra Señora del Monte, Patrona de Cazalla. Historia, Arte y Devoción (Cazalla de la Sierra, 2001) y La Parroquia de Santa María de la Mesa (Zahara de la Sierra). Guía histórico – artística, en colaboración con Francisco Siles Guerrero (Diputación de Cádiz, 2003), además de numerosas comunicaciones en congresos tanto de historia local en Andalucía y Extremadura como diversos artículos dispersos en revistas locales. En la actualidad realiza los trabajos de investigación conducentes a la obtención de Doctorado en su especialidad, centrados en el estudio de Los talleres de escultura en madera del gótico final en Sevilla, bajo la dirección del profesor doctor Rafael Cómez Ramos. Igualmente forma parte de un grupo de investigación dedicado al estudio de La religión de los andaluces bajo la dirección del profesor doctor Salvador Rodríguez Becerra, del Departamento de Antropología Cultural de la Universidad de Sevilla.

 

 

Una aportación documental para el estudio de la religiosidad popular en la Llerena del siglo XVII: la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad a través de sus reglas de 1650

 

 Dentro de la historia de las mentalidades ocupa un destacado lugar el estudio de la religiosidad popular, conformando un complejo campo de estudio que ha despertado la atención de antropólogos, historiadores, sociólogos, historiadores de arte, etc., no sólo por su especial incidencia en la conformación de manifestaciones artísticas, sino por constituir un fenómeno vivo con largas raíces en el tiempo. Por ello abordamos para el caso de Llerena el estudio de la hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad tomando como base el texto de las Reglas aprobadas por la autoridad eclesiástica en 1650, documento que al reglamentar minuciosamente aspectos tan variados como órganos directivos, aspectos patrimoniales y programa festivo y ceremonial, constituye una interesante aportación para el conocimiento de lo que debió significar la Semana Santa en la vida de la localidad en el siglo XVII.