MANUEL MALDONADO FERNÁNDEZ

 

Catedrático de Biología y Geología en el IES “San Isidoro” de Sevilla, donde ha desarrollado la mayor parte de sus treinta y dos años de docencia. Historiador, lleva varios años dedicados al estudio de temas santiaguistas, especialmente centrados en Llerena y su partido histórico, investigaciones que han dado como fruto la publicación de varios libros sobre la Historia de Casas de Reina, Llerena, Reina, Trasierra, Valencia de las Torres y Valverde de Llerena. Asimismo, colabora en publicaciones especializadas de ámbito nacional y autonómico, como la Revista de Estudios Extremeños, Archivo Hispalense o Chrónica Nova, tratando aspectos que se han particularizado y desarrollado en numerosos Congresos, Jornadas y otros eventos interesados en dicha materia, y en más de cincuenta artículos publicados en las revistas festivas de los pueblos del entorno de Llerena.

 

 

Propiedad y uso de la tierra bajo el señorío santiaguista. El caso de Llerena y pueblos de su entorno

 

 En tiempos medievales, la Orden de Santiago cedió el dominio útil de las tierras a sus vasallos, mayoritariamente de forma colectiva, de manera que ningún individuo tuviese derecho de apropiar o monopolizar para sí ni el total ni una parte de las mismas. Así surgió el latifundismo concejil y comunal, esto es, de uso colectivo, política social y distributiva instalada ya en los territorios de la Orden a finales del XIII, defendida insistentemente en sus Establecimientos y Leyes Capitulares.

El principio anterior prevaleció hasta bien entrado el XVI, cuando la Corona, vía impuestos, reclama indirecta y progresivamente de sus vasallos y concejos el beneficio de las tierras cedidas graciosamente durante la etapa de la Reconquista, dando paso al desmantelamiento del patrimonio colectivo.

Mas adelante, durante la segunda mitad del XIX y al amparo de las leyes desamortizadoras, la mayoría de los bienes concejiles salieron a subasta pública, instalándose de esta manera el latifundismo de dominio privado.