IV JORNADAS DE HISTORIA EN LLERENA

RESÚMENES DE LAS PONENCIAS Y COMUNICACIONES

 

PONENCIAS:

 


EUDALD CARBONELL

 

Doctor en Geología del Cuaternario por la Universidad Pierre et Marie Curie (1986) y en Historia por la Universidad de Barcelona (1988). Catedrático de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Desde 1991 es codirector de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, siendo galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1997 y el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades de 1997 junto con los Drs. Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro. Es codirector, junto al Dr. Antoni Canals e Isabel Sauceda del Proyecto “Los Primeros pobladores de Extremadura”. En 1999 lleva a cabo la primera excavación sistemática del paleolítico en Extremadura, punto de partida de un proyecto que engloba tres aspectos importantes: promover la investigación de alto nivel, formar a jóvenes investigadores y socializar el conocimiento.

 

Publicaciones.

Ha publicado más de 250 trabajos científicos y de divulgación, entre ellos:

Catalunya Paleolítica, Barcelona, 1989.

Picamoixons: Un assentament estratègic dels darrers caçadors recol.lectors, Tarragona, 1992.

Evolución humana en Europa y los yacimientos de la Sierra de Atapuerca: jornadas científicas, Valladolid, 1995.

Lower Pleistocene Hominids and Artifacts from Atapuerca-TD6 (Spain)”, Science, 269, 1995.

The Last Neandertals-The First Anatomically Modern Humans. Cultural Change and Human Evolution: The Crisis at 40 Ka BP, Tarragona, 1996.

A Hominid from the Lower Pleistocene of Atapuerca, Spain: Possible Ancestor to Neandertals and Modern Humans”, Science, 276, 1997.

El taller de jaspis del Morrot de Montjuïc, primers indicis de protomineria al paleoesturari del Llobregat, Barcelona, 1997.

“Behavioral Complexity and Biocultural Change in Europe Around Forty Thousand Years Ago”, J. of Anthropol. Res., 54, 1998.

Atapuerca: ocupaciones humanas y paleoecología del yacimiento de Galería, Valladolid, 1999.

A complete human pelvis from the Middle Pleistocene of Spain”, Nature, 399, 1999.

 “Gran Dolina Site: TD6 Aurora Stratum (Burgos, Spain)”, J. of Human Evolution, 37, 1999.

“Out of Africa: The Dispersal of the Earliest Technical Systems Reconsidered”, J. of Anthropol. Archaeol. 18, 1999.

Las claves del pasado, la llave del futuro, Tarragona, 2000.

Planeta humano, Barcelona, 2000.

“Early human expansions on Eurasia: The Atapuerca evidence”, Quaternary International, 75, 2001.

Aún no somos humanos: propuestas de humanización para el tercer milenio, Barcelona, 2002.

 

Atapuerca, los primeros pobladores

  La Sierra de Atapuerca, situada en la provincia de Burgos, se está desvelando como una auténtica Enciclopedia de la Evolución Humana en Eurasia. En los diferentes yacimientos de esta sierra burgalesa podemos seguir en un mismo conjunto cárstico de cuevas la evolución biológica técnica y el modo de subsistencia de los seres humanos desde hace un millón de años. En la Sima del Elefante se han encontrado evidencias de ocupación de hace más de un millón de años, consistentes en lascas de sílex y fragmentos de huesos de bóvido con marcas de corte. En el nivel 6 de la Gran Dolina se han encontrado los restos humanos de Homo antecessor de hace unos 800.000 años, que presentan las evidencias de canibalismo más antiguas conocidas hasta el momento. En el yacimiento de Trinchera Galería se ha hallado también un fragmento de parietal de Homo heidelbergensis, de hace unos 400.000 años, con sus herramientas y los restos de sus actividades. Por otra parte, tenemos el extraordinario conjunto fósil de la Sima de los Huesos con el hallazgo de una población biológica entera de Homo heidelbergensis de hace unos 400.000 años que, posiblemente, se trate de la primera evidencia de enterramiento de la humanidad.

De esta forma, los trabajos en Atapuerca, así como otros proyectos de investigación, como el desarrollado en la Cuenca de Guadix-Baza en Granada, confirman la hipótesis de la ocupación antigua del continente europeo desde hace al menos 1,3 millones de años. Por otra parte, es ya muy firme la presencia humana continuada desde mediados del Pleistoceno Medio en toda la Península Ibérica, evidenciado en investigaciones como la que actualmente se lleva a cabo sobre Los Primeros Pabladores de Extremadura.

 

 


Antonio Bonet Correa

 

Su magisterio se ha ejercido durante mas de cuarenta años en las universidades de Santiago de Compostela, Murcia, Sevilla y Complutense de Madrid como catedrático de Historia del Arte, y se ha extendido a diversas universidades americanas a través de cursos y conferencias. Ha dirigido más de un centenar de tesis doctorales y de licenciatura. En la actualidad desempeña la dirección del Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Ha cultivado campos muy variados, tanto cronológicamente, desde el prerrománico asturiano hasta las más novedosas vanguardias del arte mundial, como en sentido temático, desde la pintura a la arquitectura, y desde la teoría artística a las artes aplicadas. Sus estudios sistemáticos de los tratados de arquitectura e ingeniería suponen una aportación de primer orden a la historia de la ciencia y la tecnología de los países hispanos. Ha sabido abrir nuevos caminos a la investigación del urbanismo en España, por el carácter profundamente renovador y abierto de sus investigaciones, incidiendo no sólo en la dimensión monumental de la ciudad (iglesias, palacios, monumentos escultóricos, plazas mayores etc.), sino también por los espacios no monumentales (calles, alamedas, plazas, plazas de toros, teatros, puertas, viviendas populares, etc). Su influencia ha sido también decisiva en la formación de una corriente de opinión -todavía desgraciadamente minoritaria- en favor de una práctica urbanística responsable.

 

Publicaciones.

De su amplio repertorio destacan:

Morfología y ciudad: urbanismo y arquitectura durante el Antiguo Régimen en España, 1978.

Bibliografía de arquitectura, ingeniería y urbanismo en España (1498-1880), 1980.

Arte Pre-Románico Asturiano, 1980.

El Surrealismo, 1983.

Iglesias madrileñas del siglo XVII, 1984.

Andalucía monumental: arquitectura y ciudad del Renacimiento y el Barroco, 1986.

Las claves del urbanismo, ed. de 1989.

Fiesta, poder y arquitectura, 1990.

Atlas Mundial de la arquitectura barroca, 1991.

Cartografía militar de plazas fuertes y ciudades españolas: siglos XVII-XIX: planos del Archivo Militar Francés, 1991.

El urbanismo en España e Hispanoamérica, 1993.

Historia de las artes aplicadas e industriales en España, 1993.

Figuras, modelos e imágenes en los tratadistas españoles, 1993.

Saint-Jacques de Compostelle: pèlerinage de l'Occident, 1994.

Arte y luz, 1995.

Ingeniería y naturaleza: una carretera en Asturias, 1996.

Arte del franquismo, 2001.

Atlas mundial de la arquitectura barroca, 2001.

Agua y ciudad: detrás del grifo: exposición, 2001.

 

 

La plaza mayor de Llerena, un ejemplar sin par; y las plazas mayores en el mundo hispánico

  La ciudad de Llerena, asentada en una fértil llanura al sur de la provincia de Badajoz, al pie del inicio de Sierra Morena, es uno de los centros históricos más singular y completo de España. Lugar estratégico, entre Andalucía y Extremadura, es una población que en el pasado desempeñó un papel de primera importancia, del cual hoy conserva un relevante acervo monumental. Desde la Edad Media hasta nuestros días ha perdurado sin grandes alteraciones su antiguo casco. Dentro de su armonioso conjunto se encuentra su Plaza Mayor, uno de los ejemplos más significativos y acabados de su género en España. Obra muy apreciada desde el punto de vista turístico, sin embargo es poco conocida y nunca citada por los estudiosos de la historia del urbanismo español.

La Plaza Mayor de Llerena, hoy situada en el centro de la ciudad, en un principio fue un espacio periférico, cuya formación se remonta a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV cuando se agrandó el recinto amurallado de la población. Su configuración comienza con la construcción de la iglesia de Nuestra Señora de la Granada por la Orden de Santiago, que tenía en Llerena la capital de su diócesis-priorato y que fue residencia de varios de sus maestros. La plaza abierta como lugar de mercado y ámbito para las celebraciones lúdicas, además de sede de las casas consistoriales, fue agrandada y ordenada, en 1587, bajo Felipe II, adquiriendo entonces las dimensiones que tiene en la actualidad. Dotada de una serie de soportales para las tiendas y en los pisos altos de galerías o miradores para la contemplación de las fiestas, corridas de toros, procesiones y otros actos públicos, fue remozado a lo largo de los siglos de manera que ofrece un excelente repertorio estilístico que va desde lo mudéjar al tardío neoclásico decimonónico.

De destacar en su conjunto son la esbelta y bien trazada torre de la Iglesia de la Granada, la fachada lateral del lado del Evangelio de dicho grandioso templo, con su rítmica secuencia de arquerías de su vistosa y monumental lonja y la fuente que para el uso cotidiano de feriantes y de la comunidad trazó el gran pintor Francisco de Zurbarán. Asimismo merece especial atención el edificio del Ayuntamiento, de moderno clasicismo.

La plaza de Llerena tipológicamente es el ejemplar más importante de Extremadura. Morfológicamente se encuadra entre las plazas que tienden a la regularidad que se impone a partir de finales del siglo XVI y que culminará en las plazas regulares o programadas de los siglos XVII, XVIII y XIX en España. Considerada en sí misma, es un espacio de gran diafanidad, en el cual los paramentos lisos y luminosos de sus edificios, enjalbegados de blanca cal, que junto con el punteado contraste en sombra de sus galerías y balconadas, proporcionan una total unidad de excepcional belleza a esta sin par plaza.

 


JOSEPH PÉREZ

 

Ariège, Francia, 1931, fundador del centro hispanista La Maison des Pays Iberiques, ex-director de la Casa de Velázquez de Madrid y profesor de Civilización Española e Hispanoamericana, así como presidente, de la Universidad de Burdeos III (Francia). Este prestigioso hispanista se dio a conocer en nuestro país gracias a la tesis con la que se doctoró en 1970 sobre la revolución de las Comunidades, publicada en 1977. Está especializado en el estudio del nacimiento y la formación del Estado español moderno y en la formación de las naciones latinoamericanas. Asimismo, es autor de numerosas colaboraciones científicas en Bulletin Hispanique y de varios libros sobre temas españoles e hispanoamericanos.  

Publicaciones.

Entre sus obras destacan las siguientes:

La revolución de las Comunidades de Castilla (1520-1521), 1977.

Los movimientos precursores de la emancipación en Hispanoamérica, 1977.

La emancipación en Hispanoamérica, 1986.

Isabel y Fernando: los Reyes Católicos, 1988.

La España del siglo XVI, 1991.

Historia de una tragedia: la expulsión de los judíos de España, 1993.

España y América entre la ilustración y el liberalismo, 1993.

El humanismo de Fray Luis de León, 1994.

La hora de Cisneros, 1995.

Carlos V, 1998.

La época de los descubrimientos y las conquistas (1400-1570), 1998.

España y América en una perspectiva humanista: homenaje a Marcel Bataillon: actas, 1998.

Historia de España, 1999.

La España de Felipe II, 2000.

Los comuneros, 2001.

Crónica de la Inquisición en España, 2002.

Breve historia de la Inquisición en España, Barcelona, 2003.

   

América y España, cinco siglos después

  El descubrimiento de América por las naves de un marino al servicio de los reyes de Castilla representa uno de los acontecimientos de mayor trascendencia en la historia de la humanidad.

La colonización empezó ya con el segundo viaje de Colón, en 1493. A mediados del siglo XVI se puede considerar que, en lo esencial, el imperio ultramarino de España está constituido y estructurado conforme a normas políticas, económicas, sociales, religiosas y culturales que seguirán vigentes hasta las reformas decididas por los Borbones de España, en el último tercio del siglo XVIII.

Con algunas excepciones (Cuba, Puerto Rico, Filipinas), este imperio se emancipa de la metrópoli entre 1810 y 1824 con ocasión de los acontecimientos y conflictos políticos que sacuden toda Europa por las mismas fechas: guerras napoleónicas, Constitución de Cádiz, restauración de Fernando VII, tratado de Viena, trienio liberal, etc.

A pesar de todo, la huella de España en América es todavía hoy muy visible en muchísimos aspectos de la vida social, cultural y religiosa de aquellos territorios.


 

 

 

COMUNICACIONES

 

 


FRANCISCO JAVIER RODRÍGUEZ-VIÑUELAS

 

Nacido en Bienvenida (Badajoz) en 1983, es estudiante de tercer curso de la licenciatura de Historia, especialidad de Prehistoria y Arqueología, en la universidad de Sevilla. Ha participado en varias campañas de excavación arqueológica, como la del yacimiento protohistórico de La Mata (Campanario), y en arqueología urbana en la capital hispalense. Ha publicado varios artículos relacionados con el patrimonio arqueológico, literatura, y con la historia de la tauromaquia, en particular sobre la dinastía Bienvenida.

 

Apuntes para la arqueología de Bienvenida

  Bienvenida es un municipio cercano a Llerena, los lazos de unión entre los dos son bastante fuertes desde hace siglos. La siguiente comunicación hace un breve recorrido por los lugares de su término municipal que han sido poblados desde la Prehistoria hasta el Bajo Imperio Romano, tratando de dar a conocer la riqueza arqueológica del lugar. No pretende ser más que un somero anticipo de una carta arqueológica, de un trabajo más profundo sobre los yacimientos arqueológicos del lugar; paso previo a la puesta en valor del potencial arqueológico bienvenidense. Pues para apreciar y proteger los restos arqueológicos que yacen en el campo, es indispensable tener conocimiento de su existencia.

 


ROGELIO SEGOVIA SOPO

 

Rogelio Segovia Sopo es Licenciado en Filosofía y Letras, especialidad Historia Antigua, por la Universidad de Extremadura. Becario de Colaboración durante dos años, desarrolló labores investigadoras dentro de los departamentos de Prehistoria y Arqueología e Historia Antigua. Ha participado en numerosas excavaciones arqueológicas tanto del periodo Calcolítico (Dolmen del Toriñuelo, Jerez de los Caballeros), como de época Orientalizante (Cancho Roano, Zalamea de la Serena), Hierro II (Castillo de Boxe, Almaraz), periodo romano (Caparra, Oliva de Plasencia; Pomar, Jerez de los Caballeros y Regina, Casas de Reina) y medieval (Alcazaba de Jerez de los Caballeros). Colaborador del Consorcio Monumental de la Ciudad de Mérida, realizó y publicó el estudio del “Tesorillo de moneda califal hallado en el solar Morería” descubierto por esta institución en el transcurso de excavaciones arqueológicas. Trabajó como Catalogador de piezas arquitectónica, escultóricas y numismáticas en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, en cuya revista ha publicado artículos relacionados con la numismática romana. Participó en el Congreso Internacional de la Orden del Temple, en el que expuso un trabajo relacionado con la territorialidad andalusí en Extremadura. Hoy, junto a su labor como Profesor de Secundaria, colabora mediante cursos con la Universidad Popular de Jerez de los Caballeros y realiza el Programa de Doctorado llevando a cabo investigaciones acerca de la numismática andalusí en Extremadura, a la vez que desarrolla labores de catalogación numismática en el Museo de Arte Romano de Mérida para la próxima publicación, como coautor, del “Catálogo de monedas de oro y plata del MNAR”.

 

Aproximación a la circulación monetaria andalusí en la Comarca de Llerena: Los Feluses del Emirato

  Inmediatamente después de la llegada de las primeras tropas islámicas a la Península Ibérica, las nuevas autoridades políticas musulmanas quisieron consolidar el nuevo territorio conquistado mediante la emisión de monedas propiamente islámicas, desplazando de la circulación aquellas monedas anteriores que no se ajustaban a la nueva Fe. El Estado de al-Andalus imponía una cultura diferente, y en ella destaca su producción numismática, verdadero vehículo de propaganda e información de la Corte cordobesa. La presente comunicación registra y analiza las emisiones realizadas en cobre o bronce, los llamados fals o felus, que han sido hallados en la Comarca de Llerena. Las investigaciones acerca de la numismática andalusí no son muy numerosas, pero en lo referente a la catalogación y análisis de los feluses, la escasez es aún más notoria. Los grandes vacíos existentes en la península Ibérica, en lo que a hallazgos de felus se refiere, deja patente el inmenso, y a la vez necesario, trabajo que queda aún por hacer en este campo de conocimiento, y en este sentido ha de entenderse esta investigación, pues la numismática y su ámbitos y modos de circulación suponen una poderosa ciencia auxiliar de la Historia, cuando otras fuentes -arquitectónicas, escritas…-, son casi inexistentes.


MARÍA SOLEDAD GÁLVEZ PÉREZ


Licenciada en Historia por la Universidad de Extremadura y en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Salamanca. En la actualidad disfruta de una beca de Formación de Personal Investigador en la Universidad de Extremadura, en el Área de Arqueología. Presentó la Memoria de Licenciatura en septiembre de 2002 sobre Arqueología Medieval en la Campiña Sur: las ermitas. Ha participado en congresos como las II Jornadas de Arqueología en Extremadura, la V Mesa Redonda sobre Lusitania: las Comunicaciones, el XXVII Congreso Nacional de Arqueología, o el I Encuentro Internacional Informática Aplicada a la Investigación y la Gestión Arqueológicas.

Aproximación arqueológica al poblamiento medieval de la Campiña Sur

  En la comunicación se propone un análisis del poblamiento a partir de un elemento concreto muy presente en la cultura rural popular, la ermita, en un área incluida dentro de la actual comarca de la “Campiña Sur”, situada en el sureste de la provincia de Badajoz. El análisis se plantea de una forma retrospectiva, de manera que a partir de fuentes bajomedievales, y de época moderna se ha localizado un conjunto de ermitas repartidas por todo el territorio. A través de la prospección superficial del entorno de estos edificios, se ha comprobado que la ocupación de los espacios es anterior, remontándose en la mayoría de los casos  al periodo romano, y permaneciendo activos en determinados momentos históricos. El análisis ha mostrado la presencia de grupos poblacionales durante todo el periodo medieval, con preferencia por determinados lugares para el asentamiento, y el predominio de un hábitat disperso que tiende a la concentración en la etapa bajomedieval.


JUAN LUIS DE LA MONTAÑA CONCHINA

 

Doctor en Historia, especialidad Historia Medieval. Profesor del Departamento de Historia de la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura. Entre sus publicaciones se halla el libro La Extremadura cristiana: poblamiento, poder y Sociedad (1142-1350) (Cáceres, 2003) y los artículos: “La Extremadura Cristiana (1142-1230). Ocupación del espacio y transformaciones socioeconómicas” (Historia, Instituciones y Documentos,1994), “Sistemas defensivos y repoblación en Extremadura” (Castillos de España, 1997), “Iglesia y repoblación. La red parroquial de la Transierra extremeña (1142-l350)” (Anuario de Estudios Medievales, 1998), “Ocupación del espacio, creación de paisajes y economía de frontera en la Transierra extremeña (1142-1247)” (II Congreso Internacional sobre Estudios de la Frontera, Jaén, 1998), “Humanización y transformación del medio natural en la Baja Extremadura (siglos XIII-XIV) (El medio natural en la España Medieval, Cáceres, 2001) y “El campesinado en la Extremadura de la Edad Media: Tierra, familia, señorío y solidaridades” (Actas de las II Jornadas de Historia Medieval de Extremadura, Cáceres, 2002).

 

Medio natural y desarrollo agrario en el partido de Llerena en la Edad Media

 

A lo largo de los siglos medievales el partido de Llerena es uno de los espacios extremeños que mejor reflejan la dinámica de crecimiento económico y social en el que se encuentran embarcadas otras áreas peninsulares y europeas. El crecimiento, fundamentalmente, agrario, significa un relanzamiento de prácticas económicas derivadas de la explotación de la tierra, un aumento de las roturaciones y un crecimiento de la población. Sin embargo, este crecimiento econ0mico, tiene unos costes. El desarrollo agrario de la Baja Edad Media se produce a partir de una profunda transformación del medio natural. La actuación humana, en este sentido, se presenta como la causa fundamental. Así, agricultura y ganadería se alternan para imprimir sobre el primitivo bosque profundas e incluso irreversibles mutaciones en aras de unas necesidades e intereses económicos claramente definidos.

  Por otro lado, la intervención humana en el medio se traduce en dos realidades que nos permiten hablar de un equilibrio hombre/recursos sólo roto excepcionalmente. La primera cuestión de fondo que implica la humanización del medio natural es la creación de paisajes en sintonía no sólo con las necesidades humanas sino con el propio entorno. Las dehesas, espacios no sólo dedicados a la ganadería sino vitales también para la agricultura y la obtención de otros recursos, se convierten en el mejor ejemplo de este proceso de modelación. En segundo término, una intervención continua sobre el medio natural implica disparar el proceso en el que el agotamiento de los recursos condicionarán las poblaciones futuras. Esta realidad va a provocar la puesta en marcha de medidas y actuaciones tendentes a preservar las áreas de recursos. De ambas realidades se deducen normativas orientadas al cuidado y la forma en la que las roturaciones intervienen en el medio, y también procesos, pleitos y enfrentamientos entre comunidades que aspiran a mantener cuando no a conseguir más recursos.


FRANCISCO CROCHE DE ACUÑA

 

Licenciado en Sagrada Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1953) y en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura (1980). Ha sido consejero de la Institución Cultural Pedro de Valencia, primer premio regional y segundo nacional del concurso Ciudades de España. Cronista Oficial de Zafra desde 1974, a esta ciudad ha dedicado más de veinte libros de historia, arte, urbanismo y poesía, entre los que destacan Zafra, una lección de Historia y Arte (1972 y 1980), Para andar por Zafra (1982 y 2003), Zafra, ciudad Ferias y Mercados (1984 y 1992), Guía de Zafra (1986), El templo de la Candelaria de Zafra (1995), Gremios y cofradías en la Zafra de los siglos XVII y XVIII (1996) y Crónicas de Cabildo (1998).

 

Rivalidades feudales en la comarca, entre Don Gomes, el segundo Conde de Feria, y Don Alonso de Cárdenas, Maestre de Santiago

  En un relato sencillo y acomodado al curioso lector, en esta comunicación se intenta relatar los acontecimientos ocurridos en los territorios pertenecientes al Condado de Feria y los del Maestrazgo de Santiago, con motivo de las rivalidades existentes entre los jerarcas de los mismos, como eran don Gomes Suárez de Figueroa y don Alonso de Cárdenas, en el siglo XV.

Estas discrepancias y batallas tienen lugar con motivo de las disputas por la consecución del título del Maestrazgo santiaguista entre varios señores de aquellos tiempos, después de la muerte del Gran Maestre don Juan Pacheco, ocurrida en el año 1447.

Testigos y escenarios de estas rivalidades fueron las poblaciones de Zafra, Jerez de los Caballeros, Los Santos de Maimona y otras, hasta que, unos años después, en 1475, se decide la definitiva sucesión en el cargo santiaguista de don Alonso de Cárdenas, y se restablecen las amistades entre los dos rivales con la firma de tratados y condiciones de colaboración y pacificación de los pueblos y con la destrucción del castillo de Los Santos, que estorbaba las pretensiones despóticas del segundo Conde de Feria.

Una comunicación que se ha pretendido por el autor que sea una amena descripción de estos acontecimientos, que forman parte de la historia de nuestra región y comarca sureña.


ROCÍO PERIÁÑEZ GÓMEZ

 

Licenciada en Geografía e Historia con la especialidad de Historia Moderna por la Universidad de Extremadura en 1998. Obtuvo el Título de Licenciada con Grado con el trabajo de investigación La esclavitud en Jerez de los Caballeros durante la Edad Moderna en 2002. Ha participado como comunicante en algunos congresos, como el Coloquio Internacional Extremadura y la Frontera de Portugal: Historia, Economía, Territorio y Urbanismo, en diversas ediciones de los Coloquios Históricos de Extremadura en Trujillo y en las III Jornadas de Historia de Llerena. Entre sus publicaciones se hallan: “Lecturas y lectores en el Partido de Hoyos”, en Actas de los XXVII Coloquios Históricos de Extremadura (Trujillo, 1998); “La aplicación del Fuero del Baylío en la Edad Moderna”, en colaboración con Alfonso Gil Soto, en Revista de Estudios Extremeños, LVI, n. I, 2000; “El comercio esclavista en la Baja Extremadura de los Tiempos Modernos”, Actas de los XXIX Coloquios Históricos de Extremadura (Trujillo, 2001); “Los esclavos, una minoría marginada en la sociedad extremeña de los Tiempos Modernos”, Actas de los XXX Coloquios Históricos de Extremadura (Trujillo, 2002); y “Aproximación a la esclavitud en Llerena en el siglo XVI”, Actas de las III Jornadas de Historia de Llerena (Llerena, 2002).

 

La liberación de los esclavos en Llerena (siglos xvi-xviii)

  El propósito de nuestro trabajo es ahondar en el conocimiento del fenómeno esclavista en la ciudad de Llerena a lo largo de la Edad Moderna, mostrando un momento decisivo en la vida de los esclavos: su acceso a la libertad, que conllevaba convertirse en personas con plenos derechos como el resto de la población. Nos detendremos en analizar aspectos tales como los medios a través de los cuales los esclavos conseguían la manumisión, qué motivos movían a los amos a liberar a sus dependientes, quiénes eran los beneficiados por estas concesiones y cómo era su vida como libertos. Para todo ello nos basaremos en la información que nos proporcionan los protocolos notariales de la ciudad en este periodo, centrándonos en dos tipos documentales, los más importantes para conocer el paso de la esclavitud a la libertad: las cartas de ahorría y testamentos, pero deteniéndonos también en otras escrituras que nos ponen en contacto con la liberación del esclavo.


MANUEL MALDONADO FERNÁNDEZ

 

Trasierra, 1949. Estudió en Llerena y Granada, en cuya Universidad se licenció en Ciencias Biológicas. En la actualidad es profesor del IES San Isidoro de Sevilla, donde ha desarrollado la mayor parte de sus treinta años de docencia. Como investigador, lleva años dedicados al estudio de temas santiaguistas, especialmente centrados en Llerena y su partido, publicando varios libros sobre la historia de Casas de Reina, Llerena, Reina, Trasierra, Valencia de las Torres y Valverde de Llerena. Asimismo, colabora habitualmente en las Jornadas de Historia de Llerena, en la Revista de Estudios Extremeños y en distintas publicaciones de ámbito local.

 

El partido de Llerena: origen y evolución hasta finales del Antiguo Régimen

  Durante el Antiguo Régimen, Llerena ocupó una posición hegemónica en el contexto santiaguista y extremeño, situación que en menor rango superficial, por la progresiva hegemonía de Mérida, que le iba restando competencias, no abandonaría hasta mediados del XVII.

La región o provincia de Extremadura aparece oficialmente a mediados del XVII, una vez que ciertas ciudades y villas compraron el Voto en Cortes. En esta nueva situación, pese a no ser una de las ciudades con Voto en Cortes, Llerena continuaba encabezando uno de los partidos de mayor extensión de Extremadura, lo que mantuvo hasta finales del XVIII.

La definitiva división del territorio en las provincias de Cáceres y Badajoz tuvo lugar en 1833, después de varios intentos fallidos. El primero de ellos, tras una propuesta desarrollada entre 1801-1805, fue abordado en 1810 bajo el reinado afrancesado de José Bonaparte, contestado a continuación por otra iniciativa del gobierno constitucional de Cádiz en 1813, ambas sin tiempo para ponerse en práctica. Tampoco llegó a cuajar el intento liberal de 1822 ni el que se propuso en 1829 al amparo del Real Acuerdo de 22 de marzo.

La mayoría de las propuestas decimonónicas favorecían la reducción territorial de nuestro partido, siendo la última de ellas, la de 1833, la más generosa en cuanto al protagonismo de Llerena se refiere.

Conviene adelantar que el significado territorial del partido era ambiguo, pues fluctuaba en función de la competencia administrativa o jurisdiccional contemplada.


BLAS TORO FERNÁNDEZ

 

Nacido en Zafra, es licenciado en Geografía e Historia, especialidad de Geografía y Ordenación del Territorio, por la Universidad de Extremadura, y doctorando en su Departamento de Geografía. Ha publicado varios trabajos referidos a Extremadura y a la comprensión de su espacio geográfico. Se ha especializado en el análisis de los centros urbanos extremeños y su desarrollo en la historia. Ha asistido y participado en numerosos congresos, jornadas y cursos (Congreso Internacional de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, Cáceres, 1992, etc.). Ha trabajado junto al Dr. Carlos Fraile Casares, arquitecto y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla. Miembro del equipo de Análisis Urbano Regional de la Universidad de Extremadura. En 1989 obtuvo un Premio Nacional del M.O.P.U. En 1993 y 1994 presenta y publica su Memoria de Licenciatura (UEX): Urbanismo y arquitecturas aristocrática y de renovación burguesa en Zafra, 1850-1940. Es profesor de Educación Secundaria en el IES de Los Santos de Maimona.

 

Orígenes y primer desarrollo urbano de la ciudad de Zafra

 

Se trata de estudiar el origen y primer desarrollo urbano de la ciudad de Zafra (Badajoz), un proceso que nosotros, en esta comunicación, abarcamos desde el siglo XI hasta el siglo XVI. De este modo, el inicio de esta localidad no puede sustentarse con las huellas prerromanas, que han dado asentamientos dispersos y localizados en sitios elevados; en este mismo sentido, la fase romanizadora tampoco ha aportado indicios definitivos.

Después de la conquista musulmana y reconquista cristiana del fuerte del Castellar a manos del rey Fernando III, se dan las bases para el establecimiento de una población definitiva en el sitio que actualmente ocupa Zafra. Desde este momento, y una vez entregada por Enrique III a la familia Figueroa (1394), la aldea y luego villa sufre transformaciones urbanísticas importantes: la muralla, el origen y evolución primitiva de sus plazas (Chica y Grande, donde se cruzan los caminos), la construcción de los edificios más notables, el Hospital de Santiago, Alcázar, Hospital de San Miguel o Santa Catalina, son algunos de los inmuebles (Casco Antiguo) que darán personalidad a la urbe hasta el siglo XVI. Mientras tanto, en el exterior del recinto aparecen los primeros arrabales, y como más característico el convento de San Francisco.


JUAN GARCÍA-MURGA ALCÁNTARA 

 Natural de Badajoz, donde nació en 1953. Doctor en Geografía e Historia, especialidad de Historia del Arte, por la U.N.E.D., con destino actual en el IES Extremadura, de Mérida. Colaborador y asistente a numerosos Congresos, Simposios y Jornadas de estudio de temática científica sobre Historia y Arte: Coloquios de Didáctica de Geografía e Historia, Coloquios Históricos de Trujillo, Congresos Españoles de Historia del Arte, etc. Ha publicado dos libros: La Iglesia de Santa María de Guareña (1981), y Visiones de Historia y Arte en Extremadura (1981). Autor de artículos de prensa, aparecidos en el diario Hoy, revista Mérida, revista de Arte Goya (1978, 1980), así como en la revista Proserpina, del Centro Regional de la UNED, en Mérida.

 

Ámbito urbano y plazas mayores en la región extremeña

  En los núcleos históricos más importantes de Extremadura tiene gran interés el estudio de los recintos urbanos conocidos como Plazas Mayores, verdaderos puntos de referencia de la vida actual. Puede establecerse una variada tipología de las plazas de ciudades y pueblos de nuestra región, en lugares que no siempre han conservado su carácter de centro urbano.

 En el siglo XV ya han aparecido dos elementos configuradores de estos recintos, que serán su uso como asiento de la función comercial y la presencia frecuente de soportales, cuya procedencia se situaría más allá de los Pirineos. Plaza-edificio podrá llamarse a la que está cerrada por edificaciones, como la Chica de Zafra, o abierta, aquélla que no presente el cierre total de su recinto. Existen abundantes e importantes ejemplos de estos lugares por toda la geografía extremeña, pudiéndose tomar como representativos la citada de Zafra o la Mayor de Trujillo, como plazas cerradas, o la de Garrovillas de Alconétar, como plaza abierta.

 

 


ANTONIO MANUEL BARRAGÁN-LANCHARRO

 

Monesterio, 1981. Estudiante de 5º curso de la Licenciatura en Historia, en la Universidad de Extremadura. Ya ha intervenido en las tres ediciones anteriores de estas Jornadas de Historia de Llerena con las siguientes comunicaciones. “La aparición de datos sobre la familia materna de Francisco de Zurbarán” (2000); “El retablo de altar mayor del Convento de Santa Ana de Llerena, y su traslado a la Iglesia de san Pedro de Monesterio” (2001); y “Aproximación al Cisma de Llerena (1874-75): el caso de Monesterio” (2002). Igualmente, ha participado en el Primer Congreso de la Memoria Colectiva de Tentudía (Fuente de Cantos, 2001) con el trabajo “Breves pinceladas sobre la vida política y social de Monesterio durante los años 1930 y 1931”. Por último, ha estado presente en las dos últimas ediciones de los Coloquios Históricos de Extremadura (Trujillo, 2002 y 2003) con las siguientes aportaciones, “El Doctor Arias Montano en Monesterio”, y “Huidas, pánico, caridad, filantropía, conflictividad, y Sanidad Municipal ante la invasión del cólera en la provincia de Badajoz en 1855”.

 

La familia de Francisco de Zurbarán en Monesterio

  Con la presente comunicación pretendemos ampliar un poco más las vicisitudes más destacadas de la familia del pintor Zurbarán en Monesterio. Para ello ofrecemos una serie de noticias inéditas hasta el momento. Además, reproducimos en la presente ponencia algunos de los documentos, conocidos unos, otros no, procedentes del Archivo Parroquial de Monesterio. De esta manera, en este trabajo apuntamos una serie de hechos comprobados. En primer lugar, mencionamos la coincidencia de un familiar de Catalina Gómez -abuela del pintor- con el humanista frexnense Arias Montano cuando visita la villa en 1578. En segundo término, hablaremos del escribano Juan Guerra, hermano de Isabel Márquez -madre del pintor-. En tercer lugar, repasaremos -y aportaremos también nuevos datos- sobre los Naranjo de Monesterio, uno de cuyos miembro está adscrito al obrador sevillano de Zurbarán de la década de 1630. Y por último, intentaremos aclarar la identidad de Juan Guerra, que fue identificado como pintor en el Buen Retiro de Madrid, pero que no creemos que fuera artista.


Juan Eugenio Mena Cabezas

 

Natural de Llerena, 1957. Licenciado en Biología (1979) e Ingeniero Técnico Agrícola (1981) por la Universidad de Sevilla. Consultor en temas agrarios, medioambientales y urbanísticos. Trabaja en Grupo Entorno, empresa sevillana dedicada a la ordenación del territorio, al medio ambiente y al urbanismo. Fue promotor de la Comisión Local de Urbanismo y Patrimonio, en funcionamiento regular desde 1992 hasta 1999, y coeditor de la Guía Turística de Llerena de Izquierda Unida de 1995. Actualmente desarrolla la dotación técnica e interpretativa del Centro de Visitantes del P.N. de Los Alcornocales (Cádiz)

 

Recuperación de elementos etnológicos: singularidades para mejorar la oferta turística comarcal

 

En la campiña sur de Badajoz, sin contar con grandes excelencias artísticas y culturales, se está empezando a promover, paso a paso, las bases de un modelo turístico. Los componentes del legado histórico que nos ha llegado deben tener una lectura integrada, sin menospreciar los elementos culturales populares. Es más, la profusión y variedad de los mismos, puede promover una sinergia muy original e interesante con la oferta actual. Este modelo implicaría la participación plena de las corporaciones para llegar a una inventariación, rescate y puesta en valor de numerosos elementos olvidados.

En la comunicación se resaltan algunos de los valores etnológicos que pueden cumplir ese papel complementario y variado, logrando así una justicia cultural hacia otros valores quizás demasiado integrados en el territorio.


JULIÁN RUIZ BANDERAS

Natural de Llerena, cursa estudios de bachiller en el IES Fernando Robina. Trasladado a Sevilla, se licencia en Historia del Arte, en Ciencias de la Educación y en Filosofía Pura. Actualmente imparte clases de Geografía e Historia en el IES de Gerena (Sevilla.). Ha publicado diversos artículos en revistas de pedagogía y libros de texto para la ESO. Participa también en publicaciones y obras sobre Didáctica de la Historia del Arte y es coautor de un libro con estas características: Aprender con el Museo.Ha impartido cursos en algunos centros de profesores, charlas y conferencias en diversos ámbitos y colabora asiduamente en las publicaciones llerenenses.

 

 

AGUSTÍN ROMERO BARROSO

Nace en Llerena (Badajoz). Hace estudios de Filología Hispánica, en los que llega a doctorarse. Hace estudios parciales de derecho, ciencias políticas, teología, filosofía, etc. Durante un tiempo se dedicó a la docencia. Poeta y escritor, tiene una obra consolidada, con una buena crítica especializada, ya que no se dedica a hacer productos tipo hamburguesas, sino que prefiere la elaboración del jamón de pata negra de bellota. Colabora en algunos medios periódicos con escritos diversos: diarios, revistas. Realiza guiones para productoras de televisión.

 

Trasfondo, fondo y oficio en la obra del pintor Gerardo Ramos Gucemas

 

Llerenense atucumanado (reside en San Miguel de Tucumán, Argentina), Gerardo Ramos Gucemas cumple con el rito de los invariantes castizos llerenenses. Le sucede lo que a tantos otros, como Hermosilla, Juan de Zurbarán, Agustín Barrero o Vidarte: no fueron profetas en su tierra, pero sí estimados y conocidos en otros pagos. Como buen llerenense, marcha a América y se asienta en Argentina, sin dejar de ser radicalmente un pintor entroncado con las venas más hondas de la tradición artística española. Veta brava, artista vehemente y pesimista, desarrolla al otro lado del océano una obra contundente, espléndida, conmocionante y comprometida, donde muestra oficio y sabiduría aquilatada por mor de una extraordinaria vocación autodidacta. Gerardo Ramos Gucemas es algo más que un artista expresionista.

Su pintura, justamente estimada en Argentina y Uruguay, ha contado con numerosos premios, exposiciones y críticas encomiásticas. Sin embargo, desde sus tempranas exposiciones en Llerena o Madrid, en los años sesenta, nada se ha hecho entre nosotros para conocerle mejor.

El presente artículo es sólo un boceto de algo más sólido que será trabajo sobre su obra. Ahora es una modesta invitación a Gucemas. Abogamos por que pronto podamos conocer su pintura de primera mano (exposición de la Junta de Extremadura y las instituciones locales, sugerimos).


ANDRÉS OYOLA FABIÁN

 

Catedrático de Bachillerato en el IES Eugenio Hermoso de Fregenal de la Sierra; Cronista Oficial de Segura de León. Codirector del proyecto Memoria Colectiva de Tentudía y de su Congreso (2001); autor de varios trabajos sobre la Orden de Santiago en el ámbito local y provincial. Miembro del Consejo de Redacción de la revista extremeña de Folklore Saber Popular, traductor de los humanistas extremeños Benito Arias Montano, Francisco de Arce y el Cardenal Bernardino de Carvajal.

 

La atención hospitalaria en la Baja Extremadura y el hospital de Nuestra Señora de Guía de Bodonal de la Sierra en los siglos XVII-XVIII

 

Los hospitales rurales de los siglos XVII y XVIII, según una larga tradición de origen medieval al menos, no son más que albergues de peregrinos de variada procedencia, frente a lo que pudiera dar a entender el nombre de esta institución, que se nutren sobre todo de recursos procedentes de fundaciones y de limosnas. En la primera parte de nuestra comunicación hacemos un breve recorrido por el panorama hospitalario rural de la Baja Extremadura en los tiempos modernos, como marco de la segunda parte, en la que analizamos a lo que fue la vida del hospital de la Virgen de Guía de Bodonal de la Sierra a partir de los datos que suministran las visitas episcopales y la contabilidad de su Libro de Cuentas que se guarda en el archivo parroquial local. Uno de los puntos que centra nuestra atención es, a partir las disposiciones episcopales contenidas en las visitas del libro, la confrontación entre la mentalidad pastoral y la ilustrada de finales del siglo XVIII, manifiesta ésta en los informes disponibles como son el del geógrafo López o el del oidor visitador de la Real Audiencia de Extremadura. Si la primera es trasunto de la caridad cristiana, la segunda ofrece el juicio fuertemente crítico del ilustrado ante esta clase de instituciones, sin que este funcionario pierda de vista la necesidad de mejorar la asistencia hospitalaria en los pueblos.


JOAQUÍN GONZÁLEZ MANZANARES

 

Badajoz, 1946. Licenciado en Ciencias Económicas en la 1ª promoción de la Facultad de Málaga. Empresario del sector inmobiliario, bibliófilo y bibliógrafo, en 1991 funda y preside la Unión de Bibliófilos Extremeños, de la que actualmente es presidente de honor. Su amor por el libro le lleva a reunir una biblioteca de más de 12.000 volúmenes entre libros, folletos y manuscritos. Es autor de diversos artículos, estudios, conferen­cias, comunicaciones y ponencias en Congresos relacionados con las bibliotecas, bibliofilia y bibliografía extremeña y publicados como separatas en revistas especializa­das y en la prensa. Entre otros: “Proyectos y deseos para la Peña de Alajar. Tres documentos sobre las propiedades de Arias Montano: 1598” (Fregenal de la Sierra, 1998), “Privilegios para poblar la ciudad de Badajoz otorgados por Alfonso X (1263-1270)” (Badajoz, 1999), “El académico Antonio Rodríguez-Moñino” (Diario Hoy, 1999), “La fotografía en Extremadura (1847-1951)” (Badajoz, 2000), “Godoy, príncipe de la Paz. Edición facsimilar de tres manuscritos relacionados con la figura de Manuel Godoy y la ciudad de Badajoz” (Badajoz, 2001), “Tres aportaciones a la vida y obra de Benito Arias Montano” (Fregenal de la Sierra, 2001), “Manuscritos de Alonso de Paz y otros llerenenses en el Fondo Clot-Manzanares” (Llerena, 2001), “Ocho bibliófilos extremeños. (Juan de Zúñiga, Arias Montano, Ramírez de Prado, Manuel Godoy, Bartolomé José Gallardo, Vicente Barrantes, Marqués de Jerez de los Caballeros y Antonio Rodríguez-Moñino)” (Badajoz, 2002), “Biblioteca y Academia Renacentista Extremeña (S. XV). Juan de Zúñiga. (1459-1503)” (Badajoz, 2002).

 

Capitán Alonso de Contreras (1582-1633)

Nace Alonso de Contreras en 1582 en Madrid, en el seno de una familia pobre que tiene 16 hijos para alimentar; a los 11 años, a la salida de la escuela, mata a un compañero de clase (hijo de un alguacil) y Alonso es desterrado, se enrola en un batallón como pinche de cocina (no tiene la edad requerida para ser soldado) y con la tropa se embarca para Nápoles, Sicilia y Malta donde lucha contra el turco y el corsario viviendo aventuras espeluznantes En su relato nos indica que distinguía al cristiano del turco en el mar porque “el cadáver del cristiano flota boca arriba y el del turco o musulmán boca abajo” y adoba sus correrías con las “magníficas rameras” del Mediterráneo, con las que mantiene aventuras. Con 23 años vuelve a España y se enrola en la milicia, comienza por ser alférez en Écija y pasa por Extremadura (Hornachos, Almendralejo y Badajoz) camino a la Guerra de Portugal. Se convierte en monje ermitaño y se ubica en la falda del Moncayo (Soria). La inquisición de Llerena lo aprende y encarcela como presunto “rey de los moriscos”. Libre de cargos, se marcha a los Tercios de Flandes y lucha en la Guerra de los treinta años contra el rey de Francia, pasando por Malta. Llega a ser capitán de la Infantería Española, embarca para América y al final de sus días (con 48 años) se retira en Madrid y trata amistad con Lope de Vega, que le recoge en su casa y encandila al fénix con sus hazañas, aventuras y encantos y éste le dedica la comedia “el Rey sin reino” en recuerdo de aquel azaroso “rey de los moriscos”.

 


SALVADOR HERNANDEZ GONZALEZ

 

Licenciado en Geografía e Historia, sección de Historia del Arte, por la Universidad de Sevilla. Interesado por el campo de las historias locales de Andalucía Occidental y la Baja Extremadura, con especial interés por el patrimonio histórico-artístico y sus relaciones con el complejo mundo de la religiosidad popular. En esta línea destacan sus numerosos artículos en diversas publicaciones de las provincias de Sevilla y Badajoz, sus libros sobre Nuestra Señora del Monte, Patrona de Cazalla. Historia, Arte y Devoción (Cazalla de la Sierra, 2001) y La Parroquia de Santa María de la Mesa (Zahara de la Sierra). Guía HistóricoArtística, en colaboración con Francisco Siles Guerrero (Diputación de Cádiz, 2003). Igualmente ha participado en numerosos congresos, como las sucesivas Jornadas de Historia de Llerena (2000-2002), Primer Congreso de la Memoria Colectiva de Tentudía (Fuente de Cantos, 2001), II Jornada de Historia de Fuente de Cantos (2001), III Congreso de Historia de Andalucía (Córdoba, 2001) y otros en las localidades sevillanas de Carmona, Lora del Río, Morón de la Frontera y Puebla de Cazalla, además de otros encuentros específicos de Historia del Arte. En la actualidad realiza los trabajos de investigación conducentes a la obtención de Doctorado en su especialidad, centrados en el estudio de Los talleres de escultura en madera del gótico final en Sevilla, bajo la dirección del profesor doctor Rafael Cómez Ramos.

 

 

El Hospital de San Juan de Dios de Llerena

  Dentro del panorama de las instituciones benéficas y asistenciales de la Llerena del Antiguo Régimen, ocupó destacado lugar el Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios, por la especialización de la orden en la atención hospitalaria, lo que unido a los no despreciables recursos disponibles le hacían alcanzar un nivel de prestaciones superior al de los modestos hospitales que a cargo de cofradías se habían desenvuelto desde la Baja Edad Media. Fue precisamente el proceso de reconversión y centralización de la beneficencia impulsado a partir de la segunda mitad del XVI el que provocó en Llerena, al igual que en otras muchas localidades, la reagrupación de esos minúsculos centros sanitarios en el nuevo Hospital fundado por la Orden de San Juan de Dios en 1672. A la luz de las crónicas de la orden y de diversas referencias bibliográficas evocamos el devenir de este establecimiento benéfico, del que perdura el edificio como mudo testimonio de una actividad asistencial que vino a concluir con los avatares del proceso desamortizador del siglo XIX, siendo de especial interés la iglesia del complejo hospitalario, buena muestra de la arquitectura barroca de la Baja Extremadura, aunque desgraciadamente desprovista del patrimonio artístico que se albergó entre sus muros.


 

RAÚL AGUADO BENÍTEZ

 

Raúl Aguado Benítez, Licenciado en Historia por la Universidad de Extremadura y  en posesión del Diploma de Estudios Avanzados por la Universidad de Extremadura, es autor de Las Clases Populares en la Extremadura del primer Franquismo (1939-1959). Una Aproximación. Memoria de Investigación Inédita, en la que obtuvo la calificación de Sobresaliente. “Cáceres en el Verano de 1936” publicado en Alcántara, nº55. En la Actualidad es Historiador Contratado por el Ayuntamiento de Retamal de Llerena y, colaborador de proyectos de investigación como Historia de la Diputación de Badajoz,1830-2000 y Memoria Histórica y Represión Franquista en la Provincia de Badajoz, ambos dirigidos por el Dr. D. Juan García Pérez. Está realizando la Tesis Doctoral Economía, Demografía Y Sociedad en la Extremadura del Primer Franquismo (1939-1959).

 

 

Retamal de Llerena a finales del siglo XVIII: El caso de Juan José Molano

 

 

Retamal conoció a finales del XVIII un progresivo empobrecimiento demográfico, económico y social. Así, podemos afirmar que las pocas actividades artesanales que se realizaban en la localidad terminaron desapareciendo a finales de la centuria, convirtiéndose en un municipio rural de economía exclusivamente agrícola. De hecho casi el 90% del vecindario eran labradores o jornaleros.

Éste fue el marco en el que se movió Juan José Molano, quien en 1788 entró como escribano público en el Cabildo Municipal, tejiendo, rápidamente, una serie de redes y buscando unos colaboradores que le ayudarían a controlar todo el pueblo. Especialmente en 1791, año en que fue nombrado alcalde ordinario. Entre sus colaboradores destacaban Eugenio Larios, Sacristán y Fiel de Hechos, Sebastián Durán, Regidor perpetuo, el barbero del municipio, contrabandistas locales, Manuel Molano y Alonso Macías. Además, contó con la connivencia de las autoridades de Llerena que permitirían su elección como alcalde a pesar de ser escribano.

 Las posteriores repercusiones de estos hechos fueron la inhabilitación de Juan José Molano y Sebastián Durán para el desempeño de sus cargos, la dirección de la insaculación de 1793 por el Alcalde Mayor de Medina de las Torres y, el nombramiento de Andrés Antonio Romero como Alcalde Mayor de Retamal y Campillo en 1794.


ÓSCAR CERRO DE LA PAZ

 

Natural de Valencia de Alcántara (Cáceres), licenciado en Historia por la Universidad de Extremadura (1995-1999) y actual estudiante de postgrado en fase de elaboración de la Tesis Doctoral. Ha obtenido la Suficiencia investigadora (Certificado de Estudios Avanzados) en los programas de doctorado Ultimas aportaciones a la investigación histórica y El patrimonio escrito: códices, inscripciones y documentos, de las universidades de Extremadura y Valladolid. Su tesis de Licenciatura versa sobre las expectativas de cambio de la sociedad extremeña durante el Sexenio Democrático. Entre sus publicaciones, destacan: “Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC). Situación actual y perspectivas. Hacia una sociedad en red” (Cáceres, 2000); “La Informática Educativa como acción estratégica de desarrollo regional: la apuesta extremeña ante la Sociedad de la Información” (La Habana, 2001); y “Las vicisitudes sociales de la villa de Trujillo durante el Sexenio Democrático” (Trujillo, 2003).

 

Las peticiones extremeñas a Cortes durante el Sexenio Democrático

  Mediante esta breve exposición pretendemos demostrar la importancia de los elementos populares en el devenir del Sexenio Democrático, que participarían de las herramientas legales del aparato del Estado, como el derecho de petición, para exigir a sus gobernantes una serie de conquistas sociales.

Los extremeños expresaron libremente cuáles eran los perjuicios que más les molestaban, acordes con el trasfondo socioeconómico característico de la región y confiaron en que las Cortes Constituyentes de 1869 y de 1873 resolvieran favorablemente sus solicitudes.

Gracias a las potencialidades de la informática, hemos podido cuantificar las demandas de la población extremeña durante las distintas etapas históricas por las que atravesó la experiencia democrática, revelándonos la inquietud de una ciudadanía que sabría servirse de los medios pacíficos y violentos para alcanzar sus más altas aspiraciones.

 

 

 

MANUEL MARTÍN BURGUEÑO

   

Licenciado en Filosofía por la Universidad de Salamanca y en Derecho por la Complutense de Madrid. Autor de varios libros publicados de su especialidad y artículos de temática variada. Trabaja actualmente sobre el fenómeno y las repercusiones de la Guerra Civil española en Llerena y su comarca, de lo que tiene publicados varios capítulos. Ha desempeñado la docencia en Sevilla y, actualmente, en Llerena. Dictó cursos en la UNED (centro de Cádiz). Dirige la revista Torre Túrdula, de la que es cofundador.


Llerena y el cisma

Dentro de la historia de Extremadura ocupa Llerena un lugar muy singular debido a muy diversos acontecimientos que han discurrido en su espacio convivencial. Entre ellos, el que se ha venido en llamar "Cisma de Llerena". Desde Arturo Gazul hasta Manzano Garías u Horacio Oliva, entre los más próximos, y B. Llorca o Francisco Martín, entre los de mayor estilo, muchos han sido los que han reparado en este episodio de la Llerena del siglo XIX, cuyo conocimiento da muchas de las claves para la comprensión de la Llerena contemporánea, atada por la fuerza del destino a fuerzas a veces un tanto alejadas de la luz y brillo de otras muchas páginas de su pequeña historia.
El Cisma de Llerena tuvo su origen externo en la repulsa hacia las decisiones pontificias recogidas en la Bula Quo Gravius del papa Pío IX. En su intrahistoria el Cisma tuvo mucho que ver con los deseos humanos de unos pocos de, a todo trance, mantener privilegios añejos, que el paso del tiempo mostraba obsoletos e inservibles para la modernización de España.
El debate rebasó los extremos de lo tolerable. En Llerena vivía el llamado cura Maesso, cabeza visible del Cisma y alto dignatario de la Orden de Santiago. Era hombre ducho en las antesalas del poder eclesiástico y muy hábil en el recorte de los distingos jurídicos. El grito de rebelión que congregó en su torno a un muy crecido número de eclesiásticos, fue el mantenimiento del privilegio de la jurisdicción exenta con la que se regía todo el extenso territorio del Priorato de Llerena.
Ni la repercusión del hecho en el aspecto religioso, ni las ciegas intervenciones de los más pusieron fin transparente a la aventura de aquel Cisma, donde se mezclaron por desigual chispazos del más craso aldeanismo con los más cualificados recursos a las supremas instancias de la Nación.

 

 

 

 

 


IGNACIO R. MENA CABEZAS

 

Llerena, 1965. Licenciado en Filosofía (1988) y en Antropología Social (1996) por la Universidad de Sevilla. Profesor de Filosofía en el IES Macarena de Sevilla. Actualmente forma parte de un grupo de investigación de la Universidad de Sevilla y elabora su Tesis Doctoral sobre Contextos de Conversión del Evangelismo Gitano en Andalucía. Ha realizado trabajos de campo en Extremadura, Andalucía y Honduras. Tiene publicados varios artículos y ponencias antropológicas en revistas y congresos regionales y estatales como el VIII Congreso Nacional de Antropología, II Congreso de Religiosidad Popular, Gazeta de Antropología, Revista de Estudios Extremeños o los Anuarios Etnológicos de Andalucía.

 

Don Joaquín de Echávarri y Picó. Medicina, sociedad y folklore en Llerena (1890-1910)

  La figura y obra poco conocida del médico Joaquín de Echávarri y Picó (1853-1910), sirve en este trabajo para analizar los planteamientos preetnográficos y folkloristas de orientación positivista en tres ámbitos de sus escritos y práctica profesional: el higiénico-sanitario, el debate económico y político del conflictivo impuesto de consumos en su informe para el Congreso de los Diputados de 1906 y la sensibilidad etnográfica del cuestionario sobre el ciclo vital y costumbres populares del Ateneo de Madrid de 1901. La comunicación se enmarca en el contexto socio-político y cultural de Llerena y Extremadura a principios del siglo XX.

 

 


EUGENIO SANTOS RAFAEL

 

Llerena, 1971. Se licenció en Historia en la Universidad de Sevilla. Fue miembro del Consejo del Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas entre 1995 y 1999. Actualmente colabora con el Archivo Municipal de Llerena en la realización del fichero cronológico, y para el cual ha confeccionado una base de datos. Ganador de algunos certámenes literarios en el ámbito local y regional como el Gerardo Rovira de Plasencia.

 

La prostitución en Llerena a mediados de siglo XX y sus antecedentes

  Esta comunicación pretende reconstruir la prostitución en Llerena en la medida de lo posible y a luz de las escasas fuentes que nos alumbran. Recogeremos las noticias que sobre el tema aportan documentos locales y foráneos hasta llegar a las décadas de los cuarenta y los cincuenta del siglo XX, momento en el que la documentación permite identificar el barrio y las calles donde se ubicaban las “casas de lenocinio”, conocer a las mujeres que las regentaban y las varias decenas de pupilas que trabajaron en ellas.