IV JORNADAS DE HISTORIA EN LLERENA

RAÚL AGUADO BENÍTEZ

 

Raúl Aguado Benítez, Licenciado en Historia por la Universidad de Extremadura y  en posesión del Diploma de Estudios Avanzados por la Universidad de Extremadura, es autor de Las Clases Populares en la Extremadura del primer Franquismo (1939-1959). Una Aproximación. Memoria de Investigación Inédita, en la que obtuvo la calificación de Sobresaliente. “Cáceres en el Verano de 1936” publicado en Alcántara, nº55. En la Actualidad es Historiador Contratado por el Ayuntamiento de Retamal de Llerena y, colaborador de proyectos de investigación como Historia de la Diputación de Badajoz,1830-2000 y Memoria Histórica y Represión Franquista en la Provincia de Badajoz, ambos dirigidos por el Dr. D. Juan García Pérez. Está realizando la Tesis Doctoral Economía, Demografía Y Sociedad en la Extremadura del Primer Franquismo (1939-1959).

 

 

Retamal de Llerena a finales del siglo XVIII: El caso de Juan José Molano

 

 

Retamal conoció a finales del XVIII un progresivo empobrecimiento demográfico, económico y social. Así, podemos afirmar que las pocas actividades artesanales que se realizaban en la localidad terminaron desapareciendo a finales de la centuria, convirtiéndose en un municipio rural de economía exclusivamente agrícola. De hecho casi el 90% del vecindario eran labradores o jornaleros.

Éste fue el marco en el que se movió Juan José Molano, quien en 1788 entró como escribano público en el Cabildo Municipal, tejiendo, rápidamente, una serie de redes y buscando unos colaboradores que le ayudarían a controlar todo el pueblo. Especialmente en 1791, año en que fue nombrado alcalde ordinario. Entre sus colaboradores destacaban Eugenio Larios, Sacristán y Fiel de Hechos, Sebastián Durán, Regidor perpetuo, el barbero del municipio, contrabandistas locales, Manuel Molano y Alonso Macías. Además, contó con la connivencia de las autoridades de Llerena que permitirían su elección como alcalde a pesar de ser escribano.

 Las posteriores repercusiones de estos hechos fueron la inhabilitación de Juan José Molano y Sebastián Durán para el desempeño de sus cargos, la dirección de la insaculación de 1793 por el Alcalde Mayor de Medina de las Torres y, el nombramiento de Andrés Antonio Romero como Alcalde Mayor de Retamal y Campillo en 1794.