IV JORNADAS DE HISTORIA EN LLERENA
Nacido en Zafra, es licenciado en Geografía e
Historia, especialidad de Geografía y Ordenación del Territorio, por la
Universidad de Extremadura, y doctorando en su Departamento de Geografía. Ha
publicado varios trabajos referidos a Extremadura y a la comprensión de su
espacio geográfico. Se ha especializado en el análisis de los centros urbanos
extremeños y su desarrollo en la historia. Ha asistido y participado en
numerosos congresos, jornadas y cursos (Congreso Internacional de Ciudades
Patrimonio de la Humanidad, Cáceres, 1992, etc.). Ha trabajado junto al Dr.
Carlos Fraile Casares, arquitecto y profesor de la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Sevilla. Miembro del equipo de Análisis Urbano Regional de la
Universidad de Extremadura. En 1989 obtuvo un Premio Nacional del M.O.P.U. En
1993 y 1994 presenta y publica su Memoria de Licenciatura (UEX): Urbanismo y arquitecturas aristocrática y de renovación burguesa en
Zafra, 1850-1940. Es profesor de Educación Secundaria en el IES de Los
Santos de Maimona.
Orígenes y primer desarrollo
urbano de la ciudad de Zafra
Se trata de estudiar el origen y primer desarrollo
urbano de la ciudad de Zafra (Badajoz), un proceso que nosotros, en esta
comunicación, abarcamos desde el siglo XI hasta el siglo XVI. De este modo, el
inicio de esta localidad no puede sustentarse con las huellas prerromanas, que
han dado asentamientos dispersos y localizados en sitios elevados; en este mismo
sentido, la fase romanizadora tampoco ha aportado indicios definitivos.
Después de la conquista musulmana y reconquista
cristiana del fuerte del Castellar a manos del rey Fernando III, se dan las
bases para el establecimiento de una población definitiva en el sitio que
actualmente ocupa Zafra. Desde este momento, y una vez entregada por Enrique III
a la familia Figueroa (1394), la aldea y luego villa sufre transformaciones
urbanísticas importantes: la muralla, el origen y evolución primitiva de sus
plazas (Chica y Grande, donde se cruzan los caminos), la construcción de los
edificios más notables, el Hospital de Santiago, Alcázar, Hospital de San
Miguel o Santa Catalina, son algunos de los inmuebles (Casco Antiguo) que darán
personalidad a la urbe hasta el siglo XVI. Mientras tanto, en el exterior del
recinto aparecen los primeros arrabales, y como más característico el convento
de San Francisco.