IV JORNADAS DE HISTORIA EN LLERENA

EUDALD CARBONELL

 

Doctor en Geología del Cuaternario por la Universidad Pierre et Marie Curie (1986) y en Historia por la Universidad de Barcelona (1988). Catedrático de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Desde 1991 es codirector de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, siendo galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1997 y el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades de 1997 junto con los Drs. Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro. Es codirector, junto al Dr. Antoni Canals e Isabel Sauceda del Proyecto “Los Primeros pobladores de Extremadura”. En 1999 lleva a cabo la primera excavación sistemática del paleolítico en Extremadura, punto de partida de un proyecto que engloba tres aspectos importantes: promover la investigación de alto nivel, formar a jóvenes investigadores y socializar el conocimiento.

Publicaciones.

Ha publicado más de 250 trabajos científicos y de divulgación, entre ellos:

Catalunya Paleolítica, Barcelona, 1989.

Picamoixons: Un assentament estratègic dels darrers caçadors recol.lectors, Tarragona, 1992.

Evolución humana en Europa y los yacimientos de la Sierra de Atapuerca: jornadas científicas, Valladolid, 1995.

Lower Pleistocene Hominids and Artifacts from Atapuerca-TD6 (Spain)”, Science, 269, 1995.

The Last Neandertals-The First Anatomically Modern Humans. Cultural Change and Human Evolution: The Crisis at 40 Ka BP, Tarragona, 1996.

A Hominid from the Lower Pleistocene of Atapuerca, Spain: Possible Ancestor to Neandertals and Modern Humans”, Science, 276, 1997.

El taller de jaspis del Morrot de Montjuïc, primers indicis de protomineria al paleoesturari del Llobregat, Barcelona, 1997.

“Behavioral Complexity and Biocultural Change in Europe Around Forty Thousand Years Ago”, J. of Anthropol. Res., 54, 1998.

Atapuerca: ocupaciones humanas y paleoecología del yacimiento de Galería, Valladolid, 1999.

A complete human pelvis from the Middle Pleistocene of Spain”, Nature, 399, 1999.

 “Gran Dolina Site: TD6 Aurora Stratum (Burgos, Spain)”, J. of Human Evolution, 37, 1999.

“Out of Africa: The Dispersal of the Earliest Technical Systems Reconsidered”, J. of Anthropol. Archaeol. 18, 1999.

Las claves del pasado, la llave del futuro, Tarragona, 2000.

Planeta humano, Barcelona, 2000.

“Early human expansions on Eurasia: The Atapuerca evidence”, Quaternary International, 75, 2001.

Aún no somos humanos: propuestas de humanización para el tercer milenio, Barcelona, 2002.

 

Atapuerca, los primeros pobladores

 

La Sierra de Atapuerca, situada en la provincia de Burgos, se está desvelando como una auténtica Enciclopedia de la Evolución Humana en Eurasia. En los diferentes yacimientos de esta sierra burgalesa podemos seguir en un mismo conjunto cárstico de cuevas la evolución biológica técnica y el modo de subsistencia de los seres humanos desde hace un millón de años. En la Sima del Elefante se han encontrado evidencias de ocupación de hace más de un millón de años, consistentes en lascas de sílex y fragmentos de huesos de bóvido con marcas de corte. En el nivel 6 de la Gran Dolina se han encontrado los restos humanos de Homo antecessor de hace unos 800.000 años, que presentan las evidencias de canibalismo más antiguas conocidas hasta el momento. En el yacimiento de Trinchera Galería se ha hallado también un fragmento de parietal de Homo heidelbergensis, de hace unos 400.000 años, con sus herramientas y los restos de sus actividades. Por otra parte, tenemos el extraordinario conjunto fósil de la Sima de los Huesos con el hallazgo de una población biológica entera de Homo heidelbergensis de hace unos 400.000 años que, posiblemente, se trate de la primera evidencia de enterramiento de la humanidad.

De esta forma, los trabajos en Atapuerca, así como otros proyectos de investigación, como el desarrollado en la Cuenca de Guadix-Baza en Granada, confirman la hipótesis de la ocupación antigua del continente europeo desde hace al menos 1,3 millones de años. Por otra parte, es ya muy firme la presencia humana continuada desde mediados del Pleistoceno Medio en toda la Península Ibérica, evidenciado en investigaciones como la que actualmente se lleva a cabo sobre Los Primeros Pabladores de Extremadura.